Los seres humanos somos criaturas inteligentes. En sentido amplio, entendemos la inteligencia como la capacidad de comprender y de resolver problemas. Según ese concepto, somos más inteligentes cuanto mejor resolvemos los problemas.

Sin embargo, los tests que miden la inteligencia suelen centrarse en la capacidad de realizar operaciones lógico-matemáticas y en sus habilidades lingüísticas. Los resultados de esas pruebas nos atribuyen un número llamado cociente intelectual, que supuestamente indica qué tan inteligentes somos. Pero, ¿es así? ¿Somos inteligentes si solamente sabemos resolver problemas matemáticos y crucigramas? No, en realidad no. Esos tests permiten evaluar solo 2 de nuestras 8 inteligencias múltiples. No resolvemos un problema sentimental y un cálculo de geometría con las mismas herramientas. Como en la vida enfrentamos problemas de distinto tipo, nuestras habilidades para resolverlos también son diferentes.

De acuerdo con los estudios que realizó el psicólogo norteamericano Howard Gardner, existen al menos 8 inteligencias diferentes y en algunos de nosotros predominan más algunas que las otras: Cinético-corporal, Espacial, Naturalista, Interpersonal, Intrapersonal, Lingüística, Lógico-matemática, Musical

Para tomar una decisión o elegir una acción determinada, el cerebro se basa en aquellas inteligencias que tiene desarrolladas de forma innata o en las que incrementó gracias a algún tipo de entrenamiento intelectual, y eso diferencia las distintas reacciones que tenemos ante un mismo desafío, pero, en mayor o menor medida, el cerebro usa todas las habilidades o inteligencias. Sería un error usar para todo un solo tipo de inteligencia, por más evolucionada que esta fuera. Las 8 inteligencias múltiples trabajan juntas para resolver problemas y alcanzar las metas deseadas.

Hay otro tipo de inteligencia que no está en esa lista de las ocho porque es la suma de las dos últimas: la inteligencia emocional es igual a la inteligencia interpersonal más la inteligencia intrapersonal.

La inteligencia emocional es la que nos permite trabajar en equipo y lograr metas, y es imprescindible para la toma de decisiones.

La interpersonal es la capacidad de entender a los demás y de interactuar de forma eficaz con quienes nos rodean. Nos permite comprender sus estados de ánimos, sus motivaciones y, si nuestra inteligencia interpersonal está muy desarrollada, incluso podemos 'leer' las intenciones y los deseos de los otros. Es una inteligencia fundamental para aquellas personas que quieren liderar equipos y para quienes trabajan en ventas o atención al público. La inteligencia interpersonal, ya te habrás dado cuenta, está directamente relacionada con la empatía y con el manejo de las relaciones. Por eso es clave para lograr la cooperación, la cohesión grupal, el liderazgo y la organización. Mientras que la inteligencia interpersonal nos conecta con el mundo, la inteligencia intrapersonal nos pone en contacto con nosotros mismos. Nuestra habilidad intrapersonal consiste en entender cuáles son las emociones y sentimientos que tenemos, poder nombrarlos y entender cómo funcionan para interpretar nuestra conducta.

La inteligencia intrapersonal también es la habilidad de conectarnos con nuestras partes más instintivas y está directamente relacionada con el autoconocimiento, la autogestión de acciones y reacciones y la automotivación. Si tenemos en cuenta que, la mayoría de las decisiones que tomamos son inconscientes, entender cuáles son las emociones que nos llevan a determinadas opciones y reacciones nos da un mayor control de nuestras vidas.

La programación pasiva del Método epep para el logro de metas trabaja con el desarrollo de un tipo de inteligencia en particular: la intrapersonal. Y para hacerlo emplea la observación y la gestión del diálogo interior, que son habilidades propias de la inteligencia intrapersonal.

Para avanzar en el autoconocimiento y el control de las emociones y reacciones inconscientes, sugerimos leer los artículos sobre programación pasiva, observación y diálogo interior